La Jacetania

Comarca de la Jacetania

Castiello de Jaca

Castiello de Jaca es uno de los puntos principales del Camino de Santiago aragonés. Ubicado en la parte inferior del Alto Valle del Aragón, la iglesia románica de San Miguel y su entorno constituyen el eje de su trascendencia histórica.

Todavía conserva los restos del cementerio medieval de lajas en el ala norte, la vieja abadía, la pradera al sur, el antepecho de la portada y el remate del campanario. Junto a la iglesia también perduran los restos de la fortaleza medieval. Primero fue Torre de Señales en la época tardoromana, para defender la Vía del Somport que heredaron los visigodos. Luego línea fronteriza con el mundo musulmán y llave para la defensa del valle con su castillo. En los libros de viajes de los siglos XVIII y XIX por la romántica España, al pasar la frontera y antes de llegar a Jaca, una de las paradas obligatorias era la Posada, o Venta de Carruajes de Castiello de Jaca. Fue punto de encuentro de viajeros, comerciantes, peregrinos y vecinos de los valles. Hoy sigue manteniendo esa vocación de encuentro.

A destacar

Las reliquias. Castiello de Jaca es conocido en el Camino de Santiago como “el de las cien reliquias”. Se guardan en una arqueta de plata junto al sagrario del altar mayor de la iglesia de San Miguel. Cuenta la leyenda que un peregrino valenciano se sintió sin fuerzas físicas ni espirituales para seguir adelante y en agradecimiento a Castiello por la ayuda recibida entregó cuanto llevaba al ayuntamiento y a las familias que le habían socorrido. Por ello, el alcalde guarda la llave de la arqueta de las reliquias, que son mostradas tan solo una vez al año, el primer domingo de julio.

Iglesia parroquial de San Miguel Siglos XII-XIX. Templo original románico.

La Garcipollera puerta natural, histórica y geográfica del valle de la Garcipollera, en la confluencia de los ríos Ijuez y Aragón. Infinidad de paseos a través de sus pistas o senderos, donde podremos contemplar viejos bosques de robles y pinos, el espectáculo de los ciervos pastando ante nosotros, los famosos jabalíes de Acín y multitud de especies que conviven en un ambiente natural. Y al final del valle nos encontraremos con Santa María de Iguácel, antiguo monasterio que conserva la Iglesia románica del siglo XI brillantemente restaurada.

Tradición deportiva. Durante diez años la localidad fue pionera en una prueba de ciclismo en carretera de carácter internacional. Actualmente celebra el fin de semana cercano a San Miguel una prueba de medio maratón que ya está instalada entre las más importantes del calendario nacional. Sus instalaciones deportivas permiten la práctica de diversas.

http://www.castiellodejaca.es/

Santa Cruz de la Serós

Santa Cruz de la Serós está declarado Conjunto Histórico Artístico del Camino de Santiago. En la plaza encontramos la bella iglesia de Santa María, antiguo monasterio femenino, con una portada que es réplica de la Catedral de Jaca. Su retablo es gótico del siglo XV.  A la salida del pueblo, está la iglesia parroquial dedicada a San Caprasio. Es una construcción típicamente lombarda, que probablemente data de los siglos X-XI. En la cabecera se levanta una robusta torre, obra de finales del siglo XII.

El Parque Cultural de San Juan de la Peña combina el patrimonio -Monasterio Viejo de San Juan de la Peña (Bien de Interés Cultural), Monasterio Nuevo de San Juan de la Peña (Bien de Interés Cultural), Iglesia del Monasterio de Santa María (Santa Cruz, S. XII, BIC), Iglesia de San Caprasio (Santa Cruz, S. X, BIC)- con el medio ambiente. El área está considerada Lugar de Interés Comunitario (LIC) y declarada zona ZEPA (Zona de Especial Protección de Aves). No en vano, la Sierra de San Juan de la Peña alberga una de las poblaciones más numerosas de quebrantahuesos, buitre leonado y alimoche de la península Ibérica.

Santa María*

En el centro del pueblo surge la mole impresionante de Santa María. Construida a mediados del siglo XI, fue monasterio de monjas benedictinas hasta que éstas se trasladaran a Jaca en el siglo XVI. Se trata de un templo de una sola nave con planta de cruz latina y ábside semicircular. En los brazos del crucero, y a manera de absidiolos planos por fuera, hay dos capillas semicirculares. Una cámara con cúpula sobre bóveda de crucero y una bellísima torre de cuatro cuerpos sobre el brazo meridional este.

San Caprasio*

Construida en el primer cuarto del siglo XI y restaurada en los años sesenta, la iglesia es un bello ejemplo del estilo románico lombardo. San Caprasio fue la iglesia parroquial de Santa Cruz de la Serós hasta que las monjas benedictinas abandonaron el pueblo en 1555.

*Textos extraídos de “Guía turística de San Juan de la Peña”. Ed. Prames.

Entorno natural

Los pinares, abetales y encinares de San Juan son el paraíso del aficionado a la micología. Numerosas especies con gran valor culinario aparecen en las praderas y bosques de esta sierra prepirenaica. Ceps, níscalos, coprinus, macrolepiotas, champiñones, usones… etc.

Ornitología

Entre la ornitofauna es de destacar, sin duda, la notable presencia del buitre leonado o común. Otras rapaces carroñeras como el blanco alimoche, que permanece en nuestra tierra de marzo a septiembre, o el escaso quebrantahuesos, gustan también de estos medios inaccesibles para gran cantidad de posibles depredadores. Pero el roquedo de San Juan de la Peña está también habitado por negros cuervos y chovas piquirrojas, por avecillas rupícolas como el vencejo real, el colirrojo tizón, el gorrión chillón, el avión roquero o la garduña.

En invierno, el treparriscos deambula con habilidad por las más enhiestas paredes, tanto de forma ascendente como descendente. El pinar es el horasábitat de numerosas aves forestales: picos picapinos, carboneros, garrapinos, herrerillos capuchinos, gavilanes, azores, agateadores, mosquiteros… que recorren los troncos, ramas y copas arboladas de estas selvas montañosas. Los sigilosos pasos de mamíferos como la gineta, la garduña o el gato montés pasan prácticamente desapercibidos.

Otro bosque de coníferas a destacar en el conjunto de San Juan de la Peña es el abetal seco. En el interior del abetal del Barranco de la Carbonera se escucha a menudo el reclamo del pito negro, el mayor de nuestros pájaros carpinteros. El agateador norteño, el piquituerto o el carbonero son algunas de las especies aladas propias de estos ambientes.

Al destacable elenco de especies vivas asociadas a los bosques de coníferas de San Juan de la Peña, hay que añadir las que viven y se desarrollan en torno a los bosques de frondosas y caducifolias. Tanto la encina como el quejigo fructifican en otoño, dando lugar a las bellotas que devoran con fruición numerosos animales que viven en estos bosques como el jabalí o las palomas torcaces.

Textos sobre naturaleza extraídos de la guía “Espacios naturales protegidos, Monumento Natural de San Juan de la Peña”.

Las pedanías de Jaca

Al municipio de Jaca pertenecen las localidades de Abay, Abena, Acín, Ara, Araguás de Solano, Ascara, Asieso, Atarés, Caniás, Badaguás, Banaguás, Baraguás, Barós, Bergosa, Bernués, Bescós de la Garcipollera, Binué, Botaya, Caniás, Espuéndolas, Fraginal, Fruaca, Gracionépel, Guasa, Guasillo, Ipas, Jarlata, Lastiesas Altas, Lastiesas Bajas, Lerés, Martillué, Navasa, Navajilla, Novés, Orante, Osia, Puerto Astún, Ullé y Villanovilla.

Por cuatro de estos pueblos pasa el Ultra Trail Cazadores del Galicia: Caniás, Guasillo, Asieso y Atarés.

Caniás

Interesante localidad de la que destaca su iglesia parroquial dedicada a San Pedro. Presenta factura románica con un interesante ábside y un tímpano esculpido con el crismón trinitario, a imagen del de Jaca, en el arco de pedio punto que actúa como acceso al templo.

Otro de los elementos que sobresalen en el pueblo es un conjunto hidráulico popular que une una fuente de boca, un abrevadero para el ganado y un lavadero. A todo ello le unimos un pequeño horno de pan, del cual se aprovechaban sus cenizas para hacer la colada.

Guasillo

Las construcciones de esta localidad se encuentran apiñadas en torno al edificio más sobresaliente, la iglesia parroquial de San Andrés. En ella destaca la torre campanario, de época románica es el único resto de este periodo que conservamos en el templo, el resto presenta una factura claramente barroca. Presenta planta rectangular, lo más reseñable se encuentra en el tramo románico donde se halla un ventanal con falsos arcos de herradura, siendo uno de los escasos ejemplos de tradición mozárabe en la zona.

Más referencias es: http://www.romanicoaragones.com/0-Jacetania/57-Guasillo.htm

Asieso

Localidad en la que destaca sobre todas las construcciones la iglesia parroquial de San Andrés, obra románica del siglo XI aunque modificada en el XII. Templo románico lombardo caracterizado por una gran sobriedad y sencillez. El interior conserva el sabor medieval con un bello ábside semicircular, todo cubierto por una sencilla bóveda de cuarto de esfera característica de este estilo. En el exterior: el muro del ábside presenta una decoración típicamente lombarda, basada en arquillos ciegos y lesenas.

Del resto de edificaciones sobresalen las construcciones de dos o tres pisos presentando una buena factura en piedra.

Atarés

Localidad con orígenes prehistóricos al encontrarse varios abrigos con restos de utensilios líticos. Sus primeras noticias documentadas aparecen en el siglo X descubriendo que en la villa se encontraba el Castillo de Atarés mandado construir por García Sánchez.

Destaca la iglesia parroquial conservando elementos de los diferentes épocas, desde el siglo XI, hasta el siglo XVIII. El resto de construcciones se levantan en torno a la plaza principal con buenas muestras de arquitectura popular de la zona. A la entrada del valle donde se encuentra el pueblo podemos nos da la bienvenida desde lo alto la Torre de los Moros o del Boalar, obra del siglo XVI presenta planta rectangular con preciosas ventanas en sus muros.

Los amantes de los deportes de aventura encuentran en la zona un espacio ideal para la práctica de actividades como el barranquismo y el descenso en kajak o piragua, el rápido cauce del Aragón y las estrechas y profundas pozas que se hallan en torno a él se convierten en un frecuentado campo de entrenamiento.

Atarés se encuentra en pleno Camino de Santiago. Por ello son muchos los peregrinos que transitan la zona al encontrarse cerca el nudo en el que se comunican los vías catalana, francesa y valenciana.

Referencias obtenidas de los siguientes sitios Web

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